Un “traficante de armas audaz y descarado”

Por: Dannette Seward

 

Cuando Sergio Garcia-Rico de Chula Vista, California, hacía sus viajes frecuentes y cruzaba la frontera de California hacia México, el hombre cuadripléjico de 53 años de edad llevaba mucho más que una silla de ruedas de repuesto en la parte trasera de su furgoneta especialmente equipada.Varias armas de fuego y paquetes de municiones.

Sin embargo, no fue hasta que Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) se puso en contacto con la Oficina Regional de San Diego de la ATF con respecto a una investigación que HSI había realizado sobre las actividades transfronterizas de Garcia-Rico, en las que se involucró un agente especial de la ATF.

"Cuando HSI nos informó sobre su investigación, resultó evidente que Garcia-Rico había comprado, como testaferro, varias armas de fuego en tiendas de armas del sur de California", dijo el agente. Los registros de la corte demostraron que investigar esas compras daba frutos investigativos.

Garcia-Rico luego admitió que había comprado las armas de fuego en tiendas de armas y exposiciones de armas en varias ciudades de California, que había mentido en los formularios al indicar que eran para uso personal. La compra de armas para otros es conocida como "compra a través de testaferro" ("straw purchasing" en inglés).

Como parte del esfuerzo por luchar contra los delitos violentos, la ATF trabaja para prevenir la compra a través de testaferro. La compra a través de testaferro es una compra en la que el comprador real utiliza a alguien más, también conocido como "testaferro," para comprar el arma de fuego y completar el papeleo. Generalmente, se utiliza al comprador testaferro porque el comprador real no es elegible para realizar la transacción, ya que es un delincuente o una persona prohibida para portar armas. Sin embargo, se realiza una compra a través de testaferro incluso cuando el comprador real no es prohibido, pero desea permanecer anónimo en la transacción. El crimen es, a sabiendas, levantar falso testimonio en el Formulario 4473 e indicar que el comprador testaferro es el comprador real, cuando no es así.

En asociación con HSI, el agente especial de la ATF en el caso realizó la investigación y obtuvo órdenes de allanamientos federales para la casa de Garcia-Rico y de otra residencia perteneciente a un pariente que, se presumía, estaba involucrado en el esquema. El 21 de enero de 2014, se ejecutaron las órdenes de allanamientos luego de que Garcia-Rico fuera arrestado cuando intentaba cruzar hacia Tijuana, Méjico a través de la frontera entre EE. UU. y México. El registro de su furgoneta, realizada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), reveló que Garcia-Rico intentaba transportar no sólo armas de fuego y piezas de armas de fuego a Méjico, sino que numerosos cargadores de gran capacidad para municiones escondidos dentro de los paneles de las puertas de la furgoneta y miles de rondas de municiones; municiones que había ocultado en varias partes de la silla de ruedas de repuesto que guardaba en la parte trasera de la furgoneta. El registro de su casa reveló armas de fuego adicionales, municiones, varias libras de narcóticos y una gran cantidad de dinero en efectivo. Además, durante el registro de la casa de Garcia-Rico, los agentes encontraron documentos relacionados a una residencia en Tijuana. Al día siguiente, agentes de la ATF con base en Tijuana, México, dotados con esta información, pudieron recuperar armas de fuego adicionales en la casa de Tijuana; armas de fuego que García-Rico había comprado hacía sólo cinco semanas.

Toda esa potencia de fuego no era para su uso personal. Garcia-Rico también admitió que compró las armas de fuego y municiones con la intención de entregarlas al cartel Caballeros Templarios, una rama de La Familia Michoacana, un cartel de drogas con base en el estado mexicano de Michoacán. De acuerdo con la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), el cartel Caballeros Templarios es una de las principales fuentes de ingreso de metanfetaminas a los EE. UU. a través de San Diego.

El 18 de diciembre de 2014, Garcia-Rico fue condenado por una corte federal y sentenciado a 70 meses de prisión por levantar falso testimonio, a sabiendas, en la adquisición de armas de fuego, intentar contrabandear bienes desde los Estados Unidos y poseer metanfetaminas con la intención de distribuirlas. También se le ordenó a Garcia-Rico perder el derecho a su casa, las armas y municiones encontradas en su furgoneta al momento del arresto, así como también aproximadamente $11,000.

En la sentencia, el Juez de Distrito Federal Dana Sabraw le dijo a Garcia-Rico: "Es obvio que se están usando estas armas para matar personas". "Creo que este hecho es claro como el agua. Esto es para lo que se utilizan las armas y municiones", concluyó.

El Asistente Fiscal Federal del Distrito Sur de California, Andrew Haden, llamó al demandado "traficante de armas audaz y descarado" y agregó: "No es difícil percibir, cuando entregas personalmente armas de asalto y miles de rondas de munición, qué van a hacer con esas armas, para qué son esas municiones y la cantidad de sangre que corre ahora por las manos del Sr. Garcia".

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Esta página fue revisada: Enero 29, 2019