El peligro viene de quién menos se sospecha

Por: Jan Kemp

En enero de 2012, Jason Thomas Scott, de 28 años, fue sentenciado a 100 años de prisión federal por 11 cargos de delito grave relacionados con una serie de crímenes cometidos durante más de 50 robos y nueve asaltos a mano armada con allanamiento de morada. Según el Fiscal Federal Rod J. Rosenstein del Distrito de Maryland, las condenas incluían robo violento armado de vehículo, producción de pornografía infantil, robo de armas de fuego y violación a la ley de armas.


 

Imagen de Jason Thomas Scott. Fue sentenciado a 100 años en una prisión federal por 11 cargos de delitos relacionados con una serie de delitos.

La carrera criminal de Scott comenzó tempranamente. En el 2001 fue arrestado por un cargo de robo a la edad de 16 años. Sus delitos parecían menores en ese entonces, pero con el tiempo el nivel de sus delitos violentos progresó.

En 2009, los agentes de la ATF John Cooney y Dave Cheplak iniciaron una investigación de las actividades ilegales de Scott, quien vendía armas de fuego afuera de un estacionamiento de UPS. La investigación resultó en la adquisición de 15 armas de fuego robadas y luego la recuperación subsiguiente de 48 armas robadas, incluyendo silenciadores y ametralladoras, y miles de municiones.

Durante la investigación, se reveló que Scott, líder de un pequeño grupo delictivo, participó en docenas de delitos que incluían el robo a un titular de licencia federal de armas de fuego (FFL, por sus siglas en inglés) de Maryland. Cuando los agentes trajeron a Scott, junto con su abogado, para hablar sobre las armas, Scott puso una lista de aproximadamente 40 direcciones sobre la mesa para los agentes. Los agentes vieron la lista y preguntaron de qué se trataba. Scott admitió haber asaltado las casas de esa lista y dijo que nueve fueron a punta de pistola.

"Supimos en ese momento del acuerdo de prueba, hablando con Scott sobre el robo y las ventas de armas del FFL, que estas direcciones, nueve de las cuales incluían ubicaciones en las que Scott y sus socios cometieron los allanamientos de morada a mano armada, cambiaban drásticamente el curso de la investigación", dijo Cooney. "Supimos que estábamos viendo a alguien que había hecho mucho más que vender armas de manera ilegal".

Los agentes Cooney y Cheplak se pusieron en contacto con sus colegas locales, los detectives Tony Schartner y Bernie Nelson del Departamento de Policía de Prince George (PGPD, por sus siglas en inglés). El detective Schartner llegó a las oficinas de la ATF para analizar la información nueva, ya que él y el detective Nelson estaban trabajando en una investigación paralela de asaltos con allanamiento de morada y homicidios en el condado de Prince George. En este momento, el detective se dió cuenta que posiblemente Scott podía ser el responsable. Los cuatro unieron fuerzas mientras que la investigación tomó un nuevo rumbo.

Mientras la investigación de Scott y sus otros tres socios progresaba, los interrogatorios hicieron que los agentes de la ATF y el PGPD entendieran que Scott era un criminal profesional muy metódico y extremadamente peligroso.

Scott elegía las residencias objetivo mediante búsquedas en Internet y una base de datos en el centro UPS de Landover, Maryland donde trabajaba. Él observaba las casas y evaluaba la cantidad de ocupantes y vehículos presentes en cada residencia. Luego volvía y cortabas las líneas telefónicas para desactivar los sistemas de alarma y entraba a través de ventanas abiertas o rompiendo vidrios de ventanas o puertas.

Durante un allanamiento de morada, abusó sexualmente de una menor a punta de pistola y tomó fotografías y video pornográfico de él mientras cometía el abuso. Durante el curso de la investigación, los agentes de ATF trabajaron estrechamente con los detectives de homicidios del PGPD y sospecharon que Scott también podía ser responsable de otros homicidios en el condado de Prince George.

De acuerdo con la evidencia presentada en el juicio, Scott usaba ropa negra, un pasamontañas negro, guantes negros y llevaba una mochila negra con una linterna y varias herramientas para robar durante los asaltos y allanamiento de morada. Scott utilizaba un escáner policial con un auricular para monitorear las comunicaciones y las actividades policiales en el área cercana. Durante los allanamientos de morada, Scott también llevaba un arma corta y usaba una cartuchera. La evidencia reveló que Scott robó dinero, computadoras y accesorios de computadora, televisores de pantalla plana, armas de fuego, cajas fuertes, tarjetas de débito y crédito, teléfonos celulares y vehículos. Luego de sus correrías, Scott y sus socios usaban una casa vacía, a la que él nombraba la "Casa espeluznante", para dividir el botín robado.

La ATF, el personal de laboratorio, los expertos forenses en informática y el PGPD hicieron una investigación minuciosa y meticulosa del calculador y peligroso criminal.

El agente especial Cheplak, quien persigue a lo peor que ofrece la sociedad, tuvo que detenerse y discurrir luego de que una noche terminara despejando su casa tras un corte de energía, lo que le hizo pensar que Scott estaba asaltando su casa.

"Aunque pude determinar que Scott, quien tenía monitoreo electrónico supervisado y no estaba en custodia, no era responsable del corte de energía, me dí cuenta lo peligroso que era y que debía desaparecer de las calles", dijo Cheplak.

Más tarde Scott se declaró culpable de los asesinatos de Delores y Ebony Dewitt. También fue declarado culpable de robo violento de vehículo, violación a la ley de armas y producción de pornografía infantil por lo cual fue sentenciado a 100 años de prisión federal.

Esta página fue revisada: Enero 29, 2019