Jo Ann Kocher: abrió el camino como la primer agente mujer de la ATF

Jo Ann Kocher tomando juramento.

Una ley que prohibía que mujeres de los cuerpos de seguridad federales portaran armas de fuego estuvo en efecto hasta 1971. No fue hasta entonces que se permitió que agentes femeninas federales de la nueva era se unieran a las filas.

El 1 de julio de 1972 la Agencia de Control de Bebidas Alcohólicas, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) se convirtió en una entidad independiente, separada del Servicio de Impuestos Internos y comenzó a depender del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Solo unas semanas antes, la ATF pasó por otro cambio. En junio de 1972, Jo Ann Kocher tomó juramento como la primera agente especial femenina de la ATF.

Kocher, hija única, se crió en Queens, Nueva York junto a su madre viuda. Obtuvo una licenciatura en educación primaria en la Universidad de St. John y una maestría en educación del lenguaje de Queen's College para seguir su sueño de educar.

Decidiendo que una carrera de enseñanza no era para ella, fue a trabajar en el sector de las líneas aéreas como gerente de estación en el Aeropuerto Internacional JFK. Fue durante ese tiempo que se ofreció a hacer un viaje de negocios desde Nueva York al Distrito de Columbia por un colega enfermo. Un caballero que se encontraba en frente de Kocher urgió que se pusiera en la fila en frente de él y resultó que recibió el último asiento del avión. Este conjunto de circunstancias cambiaron la vida de Kocher. El único asiento restante era al lado del por entonces Subsecretario Asistente del Tesoro, quien entabló conversación con ella y la reclutó a una entrevista para la ATF.

Luego de varias entrevistas y de completar los requisitos normales de contratación de nuevos agentes, Kocher comenzó su carrera trabajando en la oficina de Nueva York de la ATF. Al principio, no se le dio un rol activo en el trabajo ya que los directores temían que saliera herida. Finalmente, otro agente la invitó a participar en una operación encubierta y una subsiguiente orden de cateo en South Bronx, Nueva York. Durante el encuentro encubierto, el sujeto sacó un arma contra un oficial del Departamento de Policía de Nueva York. El compañero del oficial le disparó al agresor para salvarle la vida. Kocher ayudó durante el incidente y demonstró que pudia manejar escenas intensas de delito.

Jo Ann Kocher participando en entrenamiento de armas de fuego.Luego del incidente del tiroteo, le dieron a Kocher varias oportunidades de abordar delincuentes con arma de fuego. Ahora estaba incluida en vigilancias, arrestos, órdenes de cateo y trabajos encubiertos en Nueva York y por todo el país. A menudo se hacía pasar por novia o esposa de un agente especial de la ATF o de un informante; una empresa riesgosa que daba sus frutos cuando las investigaciones resultaban en que les quitaran varias armas a delincuentes violentos en las calles.

En 1980, Kocher recibió una promoción a la Oficina Central de la ATF en Washington, D.C. para trabajar en la rama de cooperación que coordinaba con agencias externas y gubernamentales.

Durante este periodo en Nueva York y en la oficina central, trabajó en un grupo de trabajos interinstitucional que promovía las contribuciones de las mujeres en los cuerpos de seguridad. En este rol, ella trabajó para desarrollar estrategias para reclutar más mujeres para las agencias de grupo de tareas y para retenerlas y brindarles apoyo una vez que ingresaban. Este grupo de tareas eventualmente se convirtió en el Comité Interinstitucional de Mujeres en Cuerpos de Seguridad Federales (WIFLE, por sus siglas en inglés).

Jo Ann Kocher fue honrada por WIFLE y le otorgó su primer Premio de Gerentes

En 1984, el WIFLE la distinguió y le otorgó su primer Premio de Gerentes por sus contribuciones a las mujeres en los cuerpos de seguridad. Trabajó como enlace de las mujeres en la ATF, escuchaba sus preocupaciones y hablaba con los directores en su nombre. Después, Kocher fue transferida a la rama de cumplimiento de regulaciones de armas, donde revisaba casos, preparaba documentos informativos y coordinaba con las divisiones de cuerpos de seguridad que tenía asignadas.

Dos años después de eso, Kocher fue promovida y se convirtió en la primera mujer Agente Residente a Cargo (RAC, por sus siglas en inglés) de la ATF, cuando asumió el rol de supervisor de un grupo que cubría una misión de la ATF como cuerpo de seguridad en Hawaii y Guam. Durante este tiempo, estuvo activa en varias organizaciones, trabajó como la Secretaria de la Asociación Oficial de Cuerpos de Seguridad del Estado de Hawaii de 1986 y como Presidente de la Junta Ejecutiva Federal del Pacífico de Honolulu. Ella también dio conferencias sobre las competencias de la ATF, incluido en Japón, donde viajó cuatro veces para asistir a conferencias sobre crimen organizado.

Jo Ann Kocher dando una presentación sobre las capacidades de la ATF en Japón

En 1996, Kocher se fue de Hawaii y se convirtió en Asistente Agente Especial a Cargo (ASAC, por sus siglas en inglés) de la División Regional de San Francisco. Como la número dos a cargo de la división que cubre el norte de California y todo Nevada, supervisaba las investigaciones de todas esas oficinas regionales de la ATF. Ella estuvo al mando durante una parte de la investigación de casi dos décadas del Unabomber. Trabajó como ASAC hasta 1999, año en que se retiró y regresó a Hawaii, donde vive hoy.

Siempre involucrada en servir a los otros, es voluntaria activa y ha ayudado a alfabetizar en un refugio de personas sin hogar y trabaja como mediadora en el Centro de Mediación del Pacífico. Además, no ha podido decirle adiós a su sed de investigación. Todavía trabaja para la ATF, como contratista, y realiza investigaciones de antecedentes ocasionales para empleados y aspirantes de la entidad.

Como pionera de las mujeres en los cuerpos de seguridad federales, el consejo de Kocher a las mujeres que aspiran a tener una carrera en los cuerpos de seguridad federales es: "tomen todas las oportunidades que se presenten". Dijo que no dejó que su encuentro fortuito en el avión se le escapara, en vez de eso, sacó el máximo partido y eso la condujo a hacer carrera en la ATF.

Kocher le dice a las mujeres: "No tienes que actuar como hombre para probar que es tu lugar. Sé una mujer y haz un buen trabajo".

En este Mes de la Historia de la Mujer, la ATF celebra su primera agente especial femenina, Jo Ann Kocher, por preparar el camino para las siguientes agentes especiales femeninas y por ser una inspiración para todas las mujeres que trabajan en los cuerpos de seguridad federales.

Esta página fue revisada: Enero 29, 2019