Casquillos, armas y drogas: cómo la ATF y el NYPD desmantelaron una red de droga en Nueva York

Por: Dillon McConnell.

Foto de Adony NinaEn enero de 2012, Adony “D” Nina le dio la bienvenida al Año Nuevo haciendo algunos disparos de celebración con un arma.  No sabía en ese momento que ese acto desacertado lo llevaría con el tiempo a pasar el resto de sus días tras las rejas.

Luego de presenciar que disparaba el arma, los oficiales del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD, por sus siglas en inglés) detuvieron y arrestaron a Nina. Al momento del arresto, Nina era un criminal convicto prohibido a nivel federal de poseer armas de fuego y municiones y tenía un extenso historial delictivo. Aunque no se encontró el arma de fuego, las autoridades de ley y orden recuperaron casquillos en la escena, lo que les permitió acusar a Nina y comunicarse con la ATF para asistir en la investigación.

El 4 de abril de 2012, la Oficina de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York imputó a Nina por los cargos de “delincuente en posesión de municiones”. No obstante, a medida que la ATF y los detectives del NYPD comenzaron a profundizar en el caso, el campo la investigación se amplió.

Como los investigadores descubrirían, Nina era un traficante de droga violento, y él y sus socios, incluyendo su compañero Cándido “Dido” Antomattei y Catherine “Cathy” Morales, vendieron varios kilogramos de cocaína en crack y heroína cerca de la sección Hunts Point del Bronx entre 2008 y 2012.  Bajo la dirección de Nina y Antomattei, los distribuidores vendían droga 24/7 causando estragos en los barrios donde operaban.  Apropiándose de esquinas, aceras, vestíbulos de edificios y otras áreas públicas para llevar a cabo sus actividades delictivas, Nina utilizaba el uso de violencia para controlar la comunidad y su territorio.

Foto de Catherine - Cathy - Morales

Cathy Morales dirigía una importante empresa de heroína como parte de la operación de Nina y Antomattei, y cuando Bobby Morales comenzó en el verano de 2011 a vender drogas en su territorio, acudió a Nina para que la orientara.  Como siempre, la solución de Nina fue la violencia.  Él le proporcionó a Cathy un arma cargada y siguiendo su dirección, Cathy Morales realizó tres disparos a los dos hermanas y la novia de Bobby.  Uno de los disparos impactó la cabeza de la hermana de Bobby, Aisha Morales, muriendo en el acto.

Cathy Morales escapó de la escena y estuvo fugitiva por dos años hasta que fue capturada por la ATF y los Alguaciles Federales en Filadelfia.  Fue sentenciada a 45 años de prisión por estar involucrada en el asesinato de Morales. El 16 de julio de 2014, Candido Antomattei fue sentenciado a cumplir 30 años en una prisión federal por conspiración para distribuir narcóticos y por blandir un arma de fuego relacionado con un delito de drogas. El 22 de marzo de 2016, el Juez Sullivan sentenció a Adony Nina a dos cadenas perpetuas más 10 años por el asesinato de Aisha Morales, conspiración para distribuir narcóticos y violación a la ley de armas. Nina y Cathy Morales fueron ordenados a pagar $17,000 como indemnización a la familia de Aisha Morales.

Este caso ejemplifica cómo, a través de la cooperación y la colaboración interagencial, un simple arresto por un crimen aparentemente simple puede convertirse en el desmantelamiento de una red de delincuentes violentos.

“Gracias a los esfuerzos investigativos de nuestra Fuerza de Tarea Conjunta de Armas de Fuego, la ATF y nuestros colaboradore han mejorado significativamente la calidad de vida de los ciudadanos del Bronx afectados por esta organización violenta”, dijo el Agente Especial a Cargo Delano Reid de la División Regional de Nueva York de la ATF. “Esperamos que la familia de Aisha Morales pueda encontrar consuelo con el hecho de que los responsables de su asesinato pasarán el resto de sus vidas tras las rejas”.

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Esta página fue revisada: Enero 29, 2019