Parando a la Hermandad Aria de Texas

Escrito por: Dannette Seward

Se llamaban Slick, Thumper, Popeye y Stubby. Bam Bam, Dutch, Chopper. ¿Apodos pintorescos de algunos de los chicos que juegan béisbol en la liga del fin de semana local? No exactamente. Estos son algunos de los miembros de la Hermandad Aria de Texas (ABT, por sus siglas en inglés) desmantelada recientemente por cargos que iban desde el crimen organizado al homicidio, y estos criminales violentos no juegan.

El exgeneral de la Hermandad Aria de Texas, Steven Walter Cooke, ahora cumple una cadena perpetua por homicidio.
El exgeneral de la Hermandad Aria de Texas, Steven Walter Cooke, ahora cumple una cadena perpetua por homicidio.

 

Inspirada por la Hermandad Aria de California, una pandilla de prisión que se arraigó en el sistema carcelario estatal alrededor de la década de 1960, la ABT tuvo un comienzo similarmente adverso entre los pabellones de patio de recreo de Texas a comienzos de los años 1980. Treinta años después, esa pandilla de prisión había crecido e incluía más de 3,175 miembros de la ABT confirmados o sospechosos en Texas quienes no solo operaban dentro del sistema carcelario, sino que llevaban su plaga de violencia y acoso criminal a las calles de todos los distritos judiciales del estado. Dirigida por un comité de llamados “Generales”, y regida por una constitución dedicada al “principio sublime de la supremacía de los blancos”, en 2008 la ABT había consolidado su reputación como una de las organizaciones más terribles de Texas, y una que no se detendría ante nada; ya sea secuestro, tortura, incluso la muerte por decapitación; para proteger sus intereses. En palabras del Asistente Fiscal General del Departamento de Justicia, Caldwell: “la Hermandad Aria de Texas inició su ideología asesina y racista dentro de las prisiones de Texas, pero desató una ola de delitos violentos que superó las paredes de la prisión y se propagó como un virus”.

Eso fue hace seis años. La ABT que opera ahora en Texas es, según al Fiscal Federal del Distrito Sur de Texas, Kenneth Magdison, una sombra “efectivamente desmantelada” de lo que era antes, gracias a una investigación de la Agencia de Control de Bebidas Alcohólicas, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) que inició gracias a un consejo que originó en una cárcel en 2008, que rápidamente pasó a ser un grupo operativo intimo estatal compuesto de docenas de departamentos de seguridad locales, municipales, estatales y federales que trabajaron juntos para ponerle fin al dominio de terror de la ABT.

Parte de la evidencia incautada durante la investigación sobre la Hermandad Aria de Texas de seis años que fue dirigida por la ATF.
Parte de la evidencia incautada durante la investigación sobre la Hermandad Aria de Texas de seis años que fue dirigida por la ATF.

 

Durante un periodo de seis años, la investigación encabezado por la ATF acumuló un vasto y horrible expediente de cargos contra la ABT, que incluía homicidio, homicidio por encargo, secuestro, agresión agravada, asalto agravado, tráfico de armas, tráfico de droga, falsificación y robo de identidad. La operación concluyó en septiembre de 2014 cuando se dictó la última de las 73 condenas. Hasta ese momento, ha resultado en seis sentencias de cadena perpetua y más de 900 años de sentencias combinadas para miembros de la ABT.

Con todo el liderazgo de la ABT tras las rejas y su organización en caos, puede ser tentador atribuir el éxito de esta larga operación a una simple victoria de la ley y el orden sobre los criminales más terribles. El agente especial de la ATF que inició la investigación de la ABT tantos años atrás dijo: “La verdadera historia aquí es la increíble cooperación entre todas esas entidades y agencias para parar a estos individuos. No tiene precedentes”.

Para saber más sobre la investigación de seis años que trajo el ABT a sus rodillas, visite el sitio web de la ATF (en inglés) y lea los detalles de las últimas 36 condenas del caso que finalizó en septiembre.

Esta página fue revisada: Enero 29, 2019